Empieza el entrenamiento del transverso

14 febrero, 2018 | Embarazo | No Comments

Espero que esta semana esté siendo buena. Yo voy a días e incluso a ratos, pero bastante bien. Intentando cumplir las obligaciones que he adquirido para estar activa y pasar el embarazo lo mejor posible. Y no siempre es posible… Ayer tuve que cancelar el entrenamiento porque notaba unas molestias, como pinchazos, bastantes desagradables. Primero creí que era de las medias, que me apretaban. Pero al romperlas (sabrás de lo que te hablo si viste mis stories de Instagram ayer…) seguía molestándome. Aunque no llegué a sentir dolor, estaba dispuesta a ir a urgencias por si acaso. Al final, me fui a casa y cuando me relajé y descansé un poco, ¡descubrí que el problema era que tenía gases! Pero vaya sensación incómoda que dan estando embarazada.

Más tarde me llegó la actualización de la app que tengo sobre el crecimiento del bebé. ¡21 semanas! En ese resumen en el que te cuentan el desarrollo aproximado y la fase que está viviendo el feto, decía que a estas alturas se mueven unas 50 veces a la hora. Que si no notaba movimiento, debería ir al médico. Y ahí estaba, otra situación en la que tenía que decidir si me ponía nerviosa y me iba a urgencias o esperaba a ver si era una falsa alarma. De nuevo, la tranquilidad se impuso y por suerte, vivimos un momento espectacular.

Yo, agobiada por no notar sus movimientos, destapé mi barriga bajo las sábanas mientras veíamos una serie en la cama. Intenté ocultarle a Juanan mi nerviosismo. De pronto, él se acercó a tocarme y vio que tenía la barriga descubierta y que estaba desesperada por notar sus movimientos. Sin decir nada, puso su mano junto a la mía y seguimos viendo la serie. De pronto, se movió. “¿Lo has notado?” preguntó él. “¡¡Sí!!” le dije super ilusionada. Su primer movimiento lo notamos los dos a la vez. ¡Fue tan bonito! A partir de ese momento lo he notado un montón de veces más. Es una sensación bastante extraña, la verdad. Muy interesante. Da alivio cada vez que lo noto, porque sé que está bien.

Volviendo a las obligaciones que he adquirido… no me torturo demasiado y me doy tregua. Si no llego a todo, si bajo el ritmo, si no puedo entrenar todo lo que sería aconsejable, pues no pasa nada.

Aún así mi plan tampoco es muy exigente. Los martes y los jueves, viene a casa Alberto. Es entrenador personal y trabaja también en CrossFit Las Rozas. Ahora el CrossFit lo he dejado a un lado y él me adapta un entrenamiento para que esté en forma pero sin que tenga que fatigarme demasiado. La verdad es que me siento bastante frustrada porque pienso en todo lo que hacía y lo comparo con lo poco que soy capaz de hacer ahora y me da bastante rabia. Pero bueno, he de ser paciente y vivir esta etapa con tranquilidad y sin agobios. Nada, estoy que me subo por las paredes… jajjajaaj

Los miércoles, como os conté la semana pasada, voy a FISIOMONCLOA.

Tras la valoración del primer día, esta semana hemos empezado a entrenar. Ana Rivero, fisioterapeuta con un master en Pelviperineología, me ha enseñado los movimientos básicos desde los que partiremos para preparar al máximo mi cuerpo. Parecen sencillos y es cierto que no requieren de una capacidad física alta. Pero son mentalmente agotadores. Tienes que estar súper concentrada para hacerlos correctamente.

En esta primera semana partimos de la activación postural con transverso. Un ejercicio que repetimos en diferentes posturas.

Ahora me toca practicar en casa aunque sea durante unos 15 ó 20 minutos al día.

Nota mental: tengo que hacerme las uñas… jejejej

Además, al acabar el entrenamiento, Ana me ha hecho un drenaje linfático manual. ¡Me he sentido tan ligera luego! Es uno de mis puntos débiles, la mala circulación. Y estando embarazada la cosa se pone mucho peor, así que creo que me voy a volver “adicta” a este tratamiento.

Bueno, seguiré contando por aquí todo lo que vaya avanzando. ¡Hasta la próxima!